ARGENTINA: OFRECEN 30 MILLONES DE PESOS EN RECOMPENSAS PARA DAR CON LOS PRÓFUGOS MÁS BUSCADOS.

Ofrecen 30 millones de pesos en recompensas para dar con los prófugos más buscados
Un taxista violador; un hombre que mató a balazos y cuchilladas a su esposa e hijos; un narco acusado de sobornar a un juez federal que terminó destituido; un femicida que acabó con la vida de su pareja con 51 puñaladas; un asesino de policías protagonista, además, de una espectacular fuga. Estos cinco casos encabezan la lista de criminales más buscados por la Justicia argentina. Están al tope del ránking de las 60 recompensas que el Estado ofrece por una elite de prófugos: medio millón de pesos por cabeza, 30 millones en total.

A un ritmo de unos 500 nombres que rotan permanentemente entre la lista de “buscados” y la de “detenidos”, hoy las personas con pedido de captura suman 48.291 en todo el país. Aunque la mayoría de los prófugos son argentinos (el 77%), en total suman 87 nacionalidades. A principios del año pasado, el Gobierno hablaba de 100.000 prófugos en total, pero luego la lista se depuró y se llegó a este número, que casi equipara la cantidad de presos que hay en todo el país.

Desde 2016, el organismo encargado de reducir esta cifra es el Comando Unificado Federal de Recaptura de Evadidos (CUFRE), que depende de la ministra Patricia Bullrich y del secretario de Seguridad Eugenio Burzaco. Aunque el CUFRE existió durante una década, la nueva administración asegura haberlo reactivado para que deje de ser un mero casillero en el organigrama.

Martin Espiasse, durante el juicio por la muerte de dos policias en el asalto al cajero automatico en Rawson.
El impulso al área de búsqueda de prófugos pretende revertir la archiconocida e instalada realidad de que incluso a los “más buscados” no los busca nadie y de que si alguien lo hace sólo es para “cortarle boleto”, tradicional modus operandi policial que consiste en cobrarle dinero a un delincuente para liberarlo sin oficializar su detención.

De acuerdo a estadísticas a las que tuvo acceso Clarín, de marzo de 2016 a marzo de 2017 el CUFRE logró coordinar la detención de 3.203 prófugos con pedido de captura. A algunos los atrapó la Policía Federal, a otros Gendarmería, Prefectura o la Policía de Seguridad Aeroportuaria. No todos eran grandes criminales, ya que en la lista de buscados también hay personas declaradas en “rebeldía” por no pagar la cuota alimentaria de sus hijos, por ejemplo.

Entre los casos en los que el Ministerio de Seguridad saca pecho está el de Eduardo César Bairgian, sospechado de dar logística a bandas narco, entre ellas la temible organización rosarina de “Los Monos”. Bairgian cayó el 25 de marzo pasado porque no quiso perderse el cumpleaños de su hijo. Intentó escapar en su BMW pero el destino, con forma de camión de basura, le cerró el paso.

El último caso es el de un joven de 21 años, a quien la Justicia de La Matanza buscaba desde enero por matar a un hombre de un balazo para robarle su auto. La Policía Federal lo rastreó y encontró esta Semana Santa en una institución terapéutica para drogadependientes ubicada sobre la avenida Rivadavia al 5800, en el barrio porteño de Caballito.

De acuerdo a un estudio estadístico realizado por los ministerios de Justicia y de Seguridad, al 4 de abril de este año había 48.291 prófugos informados por el Registro Nacional de Reincidencia. La mayor cantidad de ellos, exactamente 16.340 (un 34% del total), son buscados en causas por “delitos contra la propiedad”. Dentro de este universo, la inmensa mayoría (14.161) lo son por robo y robo calificado.

Martín Alexis Naredo, policía condenado a perpetua por matar a Jon Camafreitas: pidió ir al baño en Tribunales y escapó antes de que leyeran su sentencia.
Aunque en proporción no representan un gran porcentaje, apenas el 2%, los prófugos por abuso sexual impresionan por el número neto: son 891 los violadores buscados por la Justicia. Esa lista integró durante unas pocas horas (con recompensa de 500.000 pesos incluida) Sebastián Wagner, el hoy detenido violador y homicida de la joven entrerriana Micaela García (21).

De acuerdo al mismo estudio, 3.245 prófugos (7% del total) son buscados como imputados en distintas causas por “delitos contra las personas”. De ellos, a 609 se los acusa de “homicidio” y a 495, de “lesiones graves”. Solo el 4% de los 48.291 prófugos tiene captura en causas por infracción a la ley de drogas; apenas la mitad de ellos por comercializarlas, mientras que la otra mitad es por “tenencia”.

El CUFRE fue pensado para que funcione en base al trabajo de cuatro áreas. La primera, de “reunión de información”, se encarga de hacer un perfil del caso y, entre otras cosas, de chequear que los pedidos de captura sigan activos. La segunda está a cargo de analistas que buscan pistas en las redes sociales y se nutren de unas 30 bases de datos. En esta última participan agentes de la Dirección de Inteligencia Criminal del Ministerio de Seguridad y también de Inteligencia Penitenciaria.

Una vez obtenidas, las pistas son trabajadas con seguimientos y rastreos de llamadas por los equipos operativos de las cuatro fuerzas federales y el área de Contrainteligencia de la AFI (Agencia de Inteligencia). El cuarto equipo tiene una mirada para adentro: audita la efectividad del CUFRE. El objetivo es terminar con una de las patas de la impunidad.

CLARÍN.